|
El código abierto es una tendencia que nació hace
varios años pero que durante la segunda mitad de la presente década
ha tomado un enorme impulso, al grado de que los desarrollos en esta modalidad
rivalizan con productos de empresas como Microsoft, además que
el mercado se ha dado cuenta que es una excelente forma de mejorar los
productos, crear lealtad del consumidor e incluso, incrementar las ventas.
Damas y caballeros, estamos en medio de un túnel muy obscuro.
Al final vemos una luz. Esa luz viene directo contra nosotros. Es la tendencia
del Open Source (código o fuente abierta). De nosotros depende
si nos subimos en el vagón o dejamos que nos arrolle.
Durante los últimos años hemos escuchado mucho al respecto
y casi invariablemente pensamos en Linux, es más, cualquiera pensaría
que este movimiento comenzó hace poco tiempo, cuando en realidad
tiene casi veinte años que se distribuye el código fuente
para que los usuarios lo personalicen. Veamos su historia y evolución.
Como empezó todo
Tal vez pocos se acuerden, pero cuando UNIX fue desarrollado en los laboratorios
Bell, el software fue liberado para que los que quisieran lo instalaran
y modifican a su gusto. Debido a que no existía la idea que se
volviera propietario, nadie lo administró ni vigiló su evolución,
hasta que todas las empresas importantes que comercializaran con servidores
liberaron su propia versión, razón por lo que tenemos Irix,
Solaris, HP UX y tantas como empresas que lo comercializan.
A principios de los 80's la tendencia del software era convertirse en
propietario (es decir, propiedad de una empresa o institución),
lo que molestó a una gran cantidad de desarrolladores de la "vieja
escuela", entre los que se contaban el excéntrico Richard
Stallman, quien a principios de los 80 fundó el Proyecto GNU
(www.gnu.org), en un intento de desarrollar una versión gratuita
de UNIX, al tiempo que creó la Free Software Fundation (Fundación
de Free Software) y especificó los lineamientos del movimiento.
¿Open Source o Freeware?
Desde hace algún tiempo se ha empezado a escuchar que muchas empresas
ofrecen su software gratuitamente, llamado "Freeware",
sin embargo, cuando se relacionan al movimiento de Open Source usualmente
este concepto es mal empleado, puesto que la Free Software Fundation no
hace referencia a la gratuidad del producto, sino a la libertad (Freedom)
del programa para utilizarlo y modificarlo. En este entendido, el software
de código abierto puede ser adquirido con o sin una transacción
monetaria (los hackers deben vivir de algo), pero su requisito es que
debe incluir el código junto a los archivos binarios.
"Copyleft"
La manera más sencilla de hacer un programa "libre" es
ponerlo a disposición del dominio público, lo que permite
a cualquiera obtenerlo, modificarlo y mejorarlo para después, como
si fuera una cadena, distribuirlo a su vez, lo que enriquece de manera
automática el producto. Esto es lo que se conoce como "Copyleft",
en oposición al "Copyright", con el que se registran
todos los productos comerciales.
Por irónico que parezca, el procedimiento para crear un programa
libre se inicia con el registro (o Copyright), para después integrarle
una serie de condiciones de distribución, en las que se especifica
que el programa puede ser copiado, modificado y utilizado sin límite,
siempre y cuando, se distribuya este y cualquier otro programa derivado
del mismo con el código fuente y los términos de distribución.
Parecerá raro, pero el distribuir copias de este tipo de productos
sin estas características o que ser intente volverlo propietario,
es ilegal.
Esta es la filosofía inspiradora y ahora, pasemos a ver que frutos
podemos recoger hoy en día.
|